Generar ganancias es el objetivo principal de cualquier organización con fines de lucro, y cada empresa individual opera según su propio conjunto de normas y prácticas.
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Dichas normas y prácticas se denominan Gobernanza corporativa y afectan a cualquier proyecto que realice la organización en cuestión.
Al gestionar un proyecto, es fácil perder de vista la visión general y centrarse exclusivamente en el éxito del proyecto individual. Por supuesto, el éxito de un solo proyecto no equivale al éxito empresarial; hay otros factores en juego.
Todos estos factores se tienen en cuenta y se calculan en la gobernanza corporativa.
Por lo tanto, intentamos conocerla mejor: aprendemos en qué consiste y qué impacto puede tener en la gestión de proyectos.
¿Qué es la gobernanza corporativa?
La gobernanza corporativa es un conjunto de reglas, prácticas y procesos que una organización utiliza para gestionar y controlar sus acciones.
Es una forma de equilibrar los intereses de las distintas entidades corporativas, como partes interesadas, dirección, clientes, proveedores, financiadores, gobierno y comunidades.
La gobernanza corporativa puede considerarse como el marco mediante el cual una organización alcanza sus objetivos.
Esto incluye planes de acción, controles internos, mediciones de desempeño y divulgación corporativa.
Los principales árbitros de la gobernanza corporativa son los consejos directivos de cualquier organización.
En este sentido, cabe mencionar que los consejos directivos son elegidos por los accionistas, quienes representan la propiedad. En ocasiones, los miembros son designados por otros miembros del consejo directivo para representar a los accionistas.
Algunas de sus responsabilidades son tomar decisiones importantes, como la designación de los directores de la empresa y la determinación de su remuneración.
Sin embargo, como representantes de la propiedad, su función va mucho más allá de lo meramente financiero y también puede abarcar preocupaciones sociales o ambientales.
En resumen, el consejo directivo evalúa todas las decisiones que tendrán un impacto en los empleados, clientes, proveedores, comunidades y accionistas.
El consejo directivo no tiene funciones ejecutivas ni participa directamente en las operaciones diarias de una organización, pero sí es responsable de la supervisión y la planificación, dos pilares fundamentales de la gobernanza corporativa.
Claramente, el consejo directivo puede delegar ciertas tareas a los jefes de departamento y a los gerentes de proyectos, quienes cuentan con el tiempo y los recursos necesarios para profundizar en los temas que requieren experiencia especializada. Estos, a su vez, informarán periódicamente al consejo directivo sobre sus acciones y conclusiones.
Efectos positivos y negativos de la gobernanza corporativa
La gobernanza corporativa puede afectar positiva o negativamente a una organización.
Si la gobernanza corporativa pone en duda la confiabilidad, integridad u obligaciones de la organización frente a sus accionistas, se trata de un problema que podría derivar en consecuencias financieras.
Por ejemplo, si se realizan operaciones ilegales o actos ilícitos, esto provocará un escándalo, una situación que ha afectado a muchas empresas importantes en el pasado. Como mínimo, esto conducirá a una pérdida de confianza en la marca y, en el peor de los casos, al cierre de la organización.
Si las organizaciones no toman en serio el control o deciden someterse a auditorías realizadas por auditores poco confiables o no calificados, los informes financieros resultantes podrían ser inexactos o no cumplir con las normativas. Las consecuencias serían graves.
Un consejo directivo mal estructurado que oriente incorrectamente a la organización dificultará la implementación de cambios y la toma de decisiones adecuadas.
No obstante, la gobernanza corporativa establece un estándar mediante el cual una organización puede medirse contra métricas transparentes.
De esta manera, se brinda una orientación clara a accionistas, directivos, funcionarios y gerentes, incentivándolos a actuar conforme a las normas establecidas.

¿Cómo afecta la gobernanza corporativa al éxito de un proyecto?
La gobernanza corporativa es algo más que un mecanismo para controlar una empresa. También resulta beneficiosa a nivel de proyecto, ya que proporciona supervisión del cumplimiento normativo, mitiga riesgos y ofrece orientación y dirección a los gerentes de proyectos.
Al ofrecer un estándar ético o una opción moral al tomar decisiones, permite considerar un contexto y una visión más amplios, en lugar de limitarse únicamente a los límites dentro de los cuales opera el proyecto.
Por otro lado, también surgen problemas, especialmente al trabajar en un entorno flexible en el que la capacidad de actuar con rapidez constituye el eje fundamental.
La gobernanza corporativa es un proceso lento que, con frecuencia, implica numerosas discusiones burocráticas antes de que realmente se tomen las decisiones.
Sin embargo, existe una razón para esta lentitud: estas decisiones pueden afectar no solo a un proyecto específico, sino a la organización en su conjunto.
Un gerente de proyectos podría sentirse frustrado por la burocracia si está acostumbrado a tomar decisiones con rapidez, pero debe tener presente que dicha lentitud burocrática puede ser la salvación de su empresa.
Los mismos problemas pueden surgir si se requiere financiamiento adicional o un cambio en la planificación. El dinero puede convertirse en un punto crítico difícil de resolver cuando su control recae en un consejo directivo.
Gobernanza corporativa: conclusiones
En conclusión, una buenan gobernanza corporativa puede ayudar a dirigir un proyecto complejo, dependiendo del grado de impacto organizacional y del número de actores involucrados.
Sin una gobernanza corporativa sólida, los proyectos pueden verse afectados por la incapacidad de garantizar una asignación específica de recursos, problemas de visión, acciones y riesgos, retrasos en la toma de decisiones, falta de retroalimentación de las partes interesadas y poca visibilidad, a nivel ejecutivo, de la importancia del proyecto.
Dicho esto, la gobernanza corporativa suele ser un modelo diseñado para un bien mayor que el proyecto individual: un activo que se aplica a nivel organizacional. El proyecto deberá encontrar su lugar dentro de este marco para poder desarrollarse y prosperar en dicho entorno.
El proyecto, en esencia, debe crear oportunidades dentro de la organización, mientras que la gobernanza corporativa debe supervisar el bienestar general de la empresa. Lo mejor que puede hacer cualquier gerente de proyectos, por lo tanto, es familiarizarse con ella y aprender a interactuar con la gobernanza corporativa.



